Una atención temprana desde la visión holística: conceptos centrales

En Atención Temprana (AT), ciertos supuestos básicos son de indispensable consideración:

La vida presenta dos características fundamentales: se desarrolla y tiene lugar en un contexto.

En base a definiciones anteriores propias y otros aportes (por ejemplo Cirigliano 1995), llamamos Atención Temprana al "conjunto de abordajes educativos y terapéuticos que en sujetos de corta edad, de desarrollo actual o futuro quizás anormal, buscan suscitar intencionadamente el desarrollo de ciertas potencialidades y habilidades que podrían encontrar dificultades para su oportuna manifestación" (Wernicke 2001).

Todo ser humano es un sistema funcional global único, que puede ser definido e interpretado por el observador, como un todo o en cada una de sus manifestaciones, desde diversas dimensiones, a saber físico-molecular, biológica, emocional, intelectual y espiritual. La necesaria fragmentación perceptual no debe hacer olvidar que el ser humano es un todo único que se manifiesta siempre en todas sus dimensiones. El ser humano es unidimensional. La observación debe ser transdimensional.

El ser humano interactúa con su ambiente en diversos niveles de profundidad de la interacción: necesidades primordiales, emociones primordiales, pensamientos (cogniciones) y conductas. Los niveles más profundos definen y limitan los más superficiales. En edades muy tempranas el pensamiento en formación aún no puede ejercer su función directriz sobre la conducta, la cual está directamente producida por el nivel emocional. Esto último es observable asimismo en otras edades, en casos de una gran intensidad emocional actual o de ausencia de desarrollo o de capacidad actual suficientes del pensamiento.

Los fenómenos que tienen lugar en el ser humano no son clasificables por ejemplo como biológicos, emocionales o cognitivos. Es el observador el que, empleando los medios de diagnóstico situacional de que dispone, fragmenta la realidad y recorta el fenómeno para adecuarlo a su observación. No es correcto, en consecuencia, decir "esta depresión es biológica y ésta otra, psicológica", porque siempre será inevitablemente ambas cosas a la vez.

Por otra parte, el ser humano interactúa desde todos sus niveles de profundidad al mismo tiempo. Toda comunicación lo es simultáneamente de necesidades primordiales, emociones, pensamientos y conductas. Es el receptor el que decide fragmentar el mensaje en su conciencia, y rotularlo por ejemplo como emocional o cognitivo. Puede hacerse la fácil prueba cotidiana de formular cualquier frase, aún la más simple, y ponerla enseguida bajo todas estas posibles lupas.

Las dimensiones y los niveles de profundidad de la comunicación que hemos mencionado no siempre llegan a la conciencia del profesional, en tanto ser humano, o no siempre corresponden a su voluntad profesional explícita. No obstante todos los planos y niveles existen siempre (en el niño, en sus familiares y en el profesional) y la interacción entre todos ellos siempre tiene lugar, a conciencia o no, por voluntad o no. Por ende, los profesionales de cualquier disciplina no podrán escudarse en los límites de su campo profesional para argumentar que "no se dedican" a tal o cual aspecto. A lo más, podrán especializarse en un aspecto (el vínculo, la motricidad, etc.), pero siempre sin desconocer que lo hacen resaltando una parte del todo global que el otro constituye. En nuestra postulación, aquellos profesionales que insisten en trabajar solamente desde un único campo profesional, sin hacerse cargo de los demás aspectos de la interacción no consciente y no voluntaria, hacen daño por omisión.

Esto exige la formación de todo profesional de la AT en innumerables aspectos, por ejemplo la conformación de los sistemas funcionales en las fases de desarrollo normales; las patologías de las primeras fases del desarrollo, de acuerdo con las diversas nosografías; la psicodinámica y la psicopatología del vínculo familiar y madre - hijo; las técnicas de orientación psicoeducativa a los padres; las técnicas de abordaje corporal y vincular a emplear en niño y padres, etc.

Puesto que la vida se inicia con la concepción, debemos trabajar en AT desde ese momento. Tomamos al nacimiento como un evento más, si bien de gran importancia, en la secuencia de fenómenos vitales.

Es un interjuego de estímulos, que logra la fusión de la cigota, lo que permite la vida.

El estímulo es todo aquello que produce un movimiento o, lo que es lo mismo, una comunicación: También los estímulos pueden leerse fragmentariamente como una (re)configuración atómico-molecular, una (re)acción biológica, una emoción, un pensamiento o un (re)encuentro espiritual.

Plan de abordaje global en atención temprana

Los puntos numerados constituyen pasos obligados.
Los puntos marcados con (*) son opcionales.

a) Obtención de datos

* Ficha de ingreso (criterios de admisión)

Historia clínica extensa (exceptuable sólo en programas para grupos extensos)
Cuestionario preimpreso a llenar por los padres
Informe pediátrico según cada caso clínico. Según necesidad, informes diversos
Examen del desarrollo (por ejemplo, mediante el Diagnóstico Funcional del Desarrollo de Munich -DFD)
Escala de Apego de Massie y Campbell modificada.

b) Elaboración del material

6.     Elaboración del material:

Derrotero cronológico

Lista signosintomatológica ambiente / niño

Perfil de desarrollo (dispersigrama)

Hipótesis psicodinámica ambiental / individual.

c) Establecimiento del programa terapeútico

7.     Elaboración del programa terapéutico domiciliario:

Elementos vinculares

Elementos habilitatorios / rehabilitatorios con entrega detallada por escrito y alcance telefónico.
8.    Entrevistas con la madre o ambos padres y el niño para:

Mostraciones ante la madre o los padres para su posterior imitación

Anotación de resultados

Orientación psicoeducativa a los padres con diferente periodicidad según caso y distancia.

Según necesidad, medicación de base y del cuadro actual y dietas

Según necesidad, abrazo de contención (como en la terapia de contención)

Escritos de Carlos G. Wernicke sobre el tema:

La estimulación temprana en los niños discapacitados - Prólogo de La estimulación temprana en el   niño discapacitado, de Heese, A., y col., Ed. Méd. Panamericana, Buenos Aires 1986
Estimulación temprana y vinculación temprana, una misma cosa. Tiempo de Integración año VI nº   29, Buenos Aires 1992
Plan de abordaje para el diagnóstico y el tratamiento tempranos. Tiempo de Integración Año VIII   nº 40, Buenos Aires 1993
La estimulación temprana en el niño con síndrome de Down. Boletín de la Asociación Síndrome de   Down de la República Argentina (ASDRA) Año 5 nº 16, Buenos Aires 1993
Educación holística y pedagogía Montessori. Educación Hoy nº 10, Montevideo, Uruguay, 1994.   Reeditado como Educaçao holística e Pedagogía Montessori, en Meta n° 2, Año 1, Brasil 1999
Estimulación temprana (precoz) y tempranísima. Suplemento Eduterapia n° 4, Buenos Aires 2001
Atención temprana: Aspectos básicos. Suplemento Eduterapia 17, Buenos Aires 2005
Integración e Inclusión en Educación. Suplemento Eduterapia nº 20, Buenos Aires 2008
TGD, Autismos, Asperger. Suplemento Eduterapia nº 22, Buenos Aires 2011
El Proceso de Construcción de Identidad en la Persona con Síndrome de Down. Boletín Asdra Año 24 Nº 78, Buenos Aires 2012
Desadaptación psicosocial y discapacidad. Suplemento Eduterapia nº 23, Buenos Aires 2012