1. El holismo es una manera de conceptualizar la realidad. Desde esta visión, cada vez que abordamos un fragmento de la realidad lo consideramos un todo parte de un todo mayor, una globalidad, e interactuamos en consecuencia.

La palabra holismo, acuñada por Jan Smuts en 1926 (Sudáfrica), proviene del griego holos, totalidad. En el mundo moderno, sin embargo, ya en el siglo XIX se hablaba con este mismo sentido de estructuras. También en los años veinte y treinta del siglo XX surgieron los términos sistema (von Bertalanffy, Alemania) y sistema funcional (Anokhin, Rusia).

En la historia, la humanidad comenzó conceptualizando holísticamente. Hace unas pocas centurias, con la aparición de la racionalidad como eje impulsor del desarrollo humano y su producto, la ciencia, la fragmentación adquirió enorme importancia, y el foco pasó a establecerse más en los fragmentos de cada realidad que en la realidad misma. Del holismo se pasó al fragmentarismo.

Éste último, qué duda cabe, representó un gran avance. No obstante, arrojó un subproducto inesperado: Muchos estudiosos de fragmentos de la realidad tomaron a sus recortes por los más importantes, y confundieron a sus fragmentos muy bien investigados con la realidad toda. Del fragmentarismo se pasó así a la especialización, un excelente paso lamentablemente muchas veces teñido de esta enorme dificultad: Creer que lo que existe es lo que el observador ve con la sola lupa que ha aprendido a sostener ante sus ojos.

El holismo intenta superar esta situación. La visión holística considera al universo y sus componentes (a cada “universo” parcial, por consiguiente también a cada ser humano) un sistema en que los elementos componentes interactúan entre sí. La observación de estas interacciones varía según el punto de mira del observador, según su propia lupa.

 

2. Un paradigma puede definirse como una conceptualización básica subyacente a un grupo de conocimientos que guía de modo duradero el desarrollo de ese mismo grupo de conocimientos (tanto se trate de ciencia, arte, pedagogía, economía, etc.). Puede hablarse en consecuencia de un paradigma holístico.

Sostenemos que la visión holística es a) sistémica, b) dinámica y c) transdimensional.

a. Los sistemas son abstracciones de la mente humana que presentan dos premisas definitorias básicas: Constituyen una novedad irreductible (no pueden reducirse a sus elementos, ya que la novedad desaparece si los fragmentamos) y toman una cierta y única configuración espaciotemporal (ya que sus mismos componentes, dispuestos en otra configuración, producirían características distintas).

Son recortes que produce cada mente humana, y cada mente resalta una faceta cualquiera. Pero son indivisibles si se quiere mantener todas sus características. Así, un humano no puede ser fragmentado si se quiere conservar lo humano, una melodía no puede ser fragmentada si se quiere conservar su música, una molécula de agua no se puede fragmentar si se quiere conservar lo acuoso.

Un sistema puede entenderse como sinónimo de holón, una unidad que es al mismo tiempo totalidad y fragmento: Simultáneamente, un todo que contiene y un fragmento que es contenido. Un sistema está compuesto por elementos; y simultáneamente un sistema es elemento constituyente de otro sistema más abarcativo.

Es constante la influencia ejercida entre los componentes de un sistema y hacia éste, así como la influencia del sistema hacia sus componentes. Por ejemplo un ladrillo en una pared, una célula en su tejido, un líquido en su recipiente, una persona en una familia, un planeta en un sistema solar.

Y puesto que entender la realidad compuesta por sistemas nos conduce a que un sistema será finalmente abarcativo de todos los demás, nos encontramos con un problema irresoluble a nivel humano: Si se trata de un sistema abarcativo de todos los demás (el sistema universo), entonces nada hay por fuera de él. Es un continente que no es simultáneamente contenido. Este misterio nos supera, y abre la dimensión espiritual.

b. Los sistemas vivos presentan una actividad siempre fluctuante. Son sistemas funcionales. Esta actividad provocadora de cambios constantes ha sido estudiada desde siempre en el ser humano: desde el metabolismo químico hasta la psicodinámica, todo muestra que los seres humanos nos vamos transformando de manera continua e inevitable.

c. Los seres humanos pueden definirse considerando diferentes dimensiones: Soy un ser físico-molecular, un ser biológico, un ser emocional, un ser lógico-cognitivo-pensante, un ser espiritual. Cada dimensión ha dado lugar a extensas investigaciones.

Pero en verdad soy todo eso a la vez. El recorte dimensional es producido por quien me observa. El ser humano es un todo único, fragmentado sólo para comodidad del observador, quien así puede captar y comprender. Es un sistema-holón, siempre y simultáneamente todo eso. Yo soy todo eso ahora y constantemente, reconfigurándome de continuo. El otro me recorta para poder captarme, a su vez según su presente, su historia y sus tradiciones.

Soy transdimensional, y así también lo es la realidad en general.. La realidad toda puede considerarse según diferentes dimensiones: objetiva, subjetiva, social (interobjetiva), cultural (intersubjetiva).

El estudio de un ser humano, inevitablemente, deberá tener en cuenta entonces siempre tres ejes: su actualidad, su historia y tradición, y la simultaneidad de las dimensiones: Así por ejemplo, el aprendizaje no puede ser biológico o emocional o cognitivo o espiritual, sino todo eso a la vez: Es el observador quien decide cómo lo categorizará.

Lo mismo puede decirse de la enfermedad: ¿En qué consiste un diagnóstico? ¿Estudiaremos y trataremos una dimensión o todas ellas? ¿Cómo deben explicarse una dislexia, una tristeza, una úlcera, una risa? Porque de la explicación que el observador dé dependerá inexorablemente su camino lógico, esto es, la aproximación (el tratamiento) que elija.

El ser humano es un sistema de sistemas. Lo mismo puede decirse de una familia y de una cultura aún más abarcativa. ¿Qué deben tener en cuenta el diagnóstico y el tratamiento de un grupo social?

Nada humano hay que sea puramente, solamente, molecular o biológico o emocional o cognitivo o espiritual.

 

3. El ser humano es un sistema abierto en desarrollo. Llega al mundo (es concebido) con necesidades primordiales, a partir de cuya (in)satisfacción el ser humano inscribe sentimientos básicos, sobre los cuales construirá lógicas personales con las que procurará captar y comprender la realidad. Trae al mundo potencialidades que, al ser estimuladas por el contexto cultural en que le toca vivir, producen un determinado desarrollo perceptual. A cada instante, la actividad de cada ser humano es producto de su terreno en continua interacción con su contexto. Esta actividad va registrándose en el individuo y en la cultura a modo de mapas perceptuales de fragmentos, interactuantes entre sí, modificando a cada momento el mapa global, general, integral, representativo de la realidad para cada individuo en particular.

¿Estudiaremos en consecuencia sus necesidades / potencialidades, sus sentimientos, sus pensamientos, su actividad? ¿O todo ello?

 

4. En resumen, los supuestos básicos del paradigma holístico son:

La realidad se organiza en sistemas-holones, y así también el ser humano.
Es constante y obligada la interacción dinámica entre los elementos de un sistema, y así también del ser humano.
El ser humano ha sido históricamente descripto e interpretado simultáneamente desde diversas dimensiones (físico-molecular, biológica, emocional, cognitiva, espiritual) por diferentes observadores con diferentes lupas. En verdad se trata de un sistema transdimensional.
El ser humano se desarrolla constantemente desde su concepción, a partir de potencialidades propias y de acuerdo con las ofertas estimulatorias del contexto.
De tal modo, el ser humano va construyendo mentalmente un sistema de mapas fragmentarios, como forma de captación y organización de la realidad, en constante interacción y conformando finalmente un mapa global de su realidad.
Un enfoque sistémico-dinámico-transdimensional tendrá indudables consecuencias sobre la educación, la salud y la acción social.

 

5. El holismo es una visión integral. No es lo mismo que una visión integradora: No soy alguien que está formado por partes que se han amalgamado. La integración se inicia en un análisis e intenta llegar a una síntesis.

Soy integral. Soy una síntesis. Quienes interactúen conmigo (por ejemplo en pedagogía, medicina y la investigación y el trabajo sociales), para captarme deben recortar fragmentos de mí, analizarme. Pero no deben olvidar que soy un todo, y que su análisis sólo es parte de esa síntesis.

 

Diferentes Holismos

Por cierto, los autores interesados en el holismo han dado relevancia a diversos aspectos. Así por ejemplo, se habla de

  • Holismo óntico (la realidad es única, estructurada en una jerarquía: Wilber, Trungpa)
  • Holismo metodológico (el todo es más que la suma de las partes: v. Bertalanffy, Haldane, Smuts, Meyer-Habich)
  • Holismo espiritualista (la realidad sólo depende de fenómenos espirituales)
  • Holismo lingüístico o semántico o mental (el significado de las partes depende del contexto: Kuhn, Churchland, Quine; la percepción excede a la sensación, es un sistema funcional contextual: Wernicke)
  • Holismo chato o sistémico (sólo objetivo, descriptivo de lo actual, que no incluye el desarrollo ni la subjetividad)
  • Holismo epistémico o de la teoría del conocimiento (cada teoría constituye un todo en sí mismo)
  • Holismo fisicalista (macroholismo universal versus microholismo cuántico).

 

¿Qué no es Holismo?

Muchas veces el término “holismo” se ha utilizado mal, por lo que conviene establecer claros límites con otras ideas.

El holismo no es:

– Un dogma: Antes bien, un holista es un antidogmático que actúa con amplitud de criterio.
Anticientífico: Por el contrario, en la evolución de la humanidad puede diferenciarse una primera fase de la observación de la realidad que ha sido precientífica, por tanto globalizadora, sin poder de análisis; y una etapa científica, incluida en el concepto holístico, superador de la ciencia objetivadora y analítica, cuando la objetivación y el análisis no toman en cuenta los contextos o las dimensiones del ser humano. Está mal decir “es holístico, por lo tanto no es científico” o “yo me dedico a tal abordaje alternativo, entonces soy holístico”. Nada más falso. Expulsar a los avances científicos en nombre de enfoques “intuitivos” o “espirituales” es tan grave como pretender hacer “ciencia pura” sin consideraciones emocionales o espirituales.
Una medicina alternativa: Cuando el holismo se aplica a entender, diagnosticar y tratar la enfermedad, lo hace aplicando todos los conocimientos actuales, provenientes de todos los campos. Tan fragmentario es un médico atrincherado detrás de conocimientos sólo biológicos como quien aconseja hierbas y esencias mientras desaconseja abordajes médicos probados. Un “terapeuta holístico” sólo lo es si es un terapeuta formado y licenciado como tal, y participa de una visión holística de la realidad y del ser humano. Lamentablemente, con demasiada frecuencia se dicen así quienes no tienen estudios formales y se escudan tras algunas ideas poco y mal fundamentadas para justificar su ambición desmedida de curarlo todo.
Integracionismo: El holismo estudia un todo. El integracionismo es un buenismo, positivo y limitador a un tiempo, que intenta acomodar partes. El holismo supera intentos integracionistas, muchas veces denunciados por la combinación de sus propios nombres: por ejemplo, psiconeuroendocrinoinmunología, psicosomática, neuropsicología.
– Una aproximación materialista (organicismo): El holismo intenta captar y comprender la realidad como un todo único. La discusión materialismo – espiritualismo (así como la discusión biologismo – psicologismo) deja de tener sentido.
– Un abordaje espiritual sectario: Muy por el contrario. La palabra “católico”, por ejemplo, contiene la misma etimología que “holismo”: “katá” (de acuerdo con) y “holos” (la unidad, la totalidad).
– Una ideología: La idea sistémica y globalizadora ha sido mal utilizada por extremismos tanto de derecha como de izquierda, que han insistido en que la libertad individual está condicionada por el sistema (aquí, sistema político), cuando es fácil entender la falsedad del argumento releyendo desde el inicio.
– Un abordaje fusionador de todos los diversos aspectos del ser humano, al modo precientífico.

 

Algunos conceptos cercanos al holismo:

Ecología
Psicoanálisis
Teoría general de los sistemas
Gestalt
Bioenergética
Psicología transpersonal
Enfoque genético-dinámico-profundo
Terapia centrada en la persona
Goetheanismo
Antroposofía
Homeopatía
Pedagogía Montessori
​Enfoques psicocorporales (Biodanza y otros).

 

Conceptos antagónicos:

– Fragmentarismo: Cada dimensión tiene consecuencias sólo en ella misma (compartimientos estancos),
por ejemplo biologismo médico
– Dualismo / cartesianismo
– Individualismo, reduccionismo (el todo es la suma de las partes, sólo que hay que considerar todas las partes)
– Integracionismo
– Cientificismo, biologismo, psicologismo, positivismo
– Geneticismo (el organismo es determinado por los genes)
– Sociologismo / holismo social / totalitarismo: el todo social es más que la suma de los componentes de la
sociedad, y determina por sí solo la conducta de los componentes
– Materialismo / “realismo”: todo es explicable desde el mundo físico
– Modularismo: la mente tiene estructura modular, constituida por sistemas funcionales autónomos.

 

Algunos nombres asociados con el Holismo

Esta lista no pretende ser exhaustiva, sino sólo ejemplificadora de lo mucho que ya se ha hecho en esta dirección en todo el mundo. Algunos de los autores mencionados no se hubiesen considerado a sí mismos holísticos, pero sin duda han contribuido a esta visión. Por favor escríbanos si Usted considera que hemos sido injustos con alguien.

Bateson, G. – von Bertalanffy, L. – Bohm, D. – Capra., F. – Ciompi, L. – Crema, R. – de Quirós, J. B. – Eccles, J. -Hahnemann – Huneuus, F. – Dossey, L. – Gang, Ph. – Ferguson, M. – Fox, M. – Grinberg, M. – Grof, S. – Kuhn, T. – Lao Tsé – Leloup, J. – Lorimer, D. – Lovelock, J. – Lowen, A. – Luria, A. – Maslow, A. – Maturana, H. – Meister Eckhardt -Montessori, M. – Morin, E. – Nicolai, J. – Neill, A. S. – Orrego, H. – Paracelso – Perls, F. – Plotino – Pribram, K. -Prigogine, I. – Reca, T. – Rogers, C. – Schutz, W. – Sheldrake, R. – Smuts, J. – Speck, O. – Steiner, R. – Tart, Ch. -Trungpa, S. – Upledger, J. – Watts, A. – Weil, P. – Wilber, K.