• La política es una estructura de pensamiento y acción destinada a componer y sostener una organización social. La economía es una estructura de pensamiento y acción destinada a distribuir bienes (no sólo materiales). La pedagogía es una estructura de pensamiento y acción destinada a alcanzar relaciones humanas cuyo objetivo explícito es la transmisión de códigos (= datos inmersos en una información).

* Sea propositivo, no impositivo.

* Acerque la situación de aula todo lo más posible a una situación de casa.

* Alcance consensos y respételos (incluso como modelo a seguir).

* Permita la actividad, la interacción, la discusión.

* La educación es una interacción entre las propuestas de los individuos y la cultura. El educador es un agente de la cultura, proveedor de ciertos estímulos y no de otros. La educación, por consiguiente, es un proceso en constante cambio.

* La cultura propone creencias, políticas, economías, ciencias, artes, técnicas. En base a ello construye teorías pedagógicas.

* En toda formación pedagógica deben incluirse conocimientos acerca de los contextos sociales – culturales y, específicamente, con qué subculturas (geográficas, económicas, etarias, temporales / evolutivas, genéricas, religiosas, étnicas, nutricionales) está en contacto.

El ser humano es definido usualmente por lo primero que se ve: el cuerpo biológico. Sin embargo, podemos definirlo asimismo según otras dimensiones, simplemente porque no es concebible sin ellas: El ser humano es simultáneamente siempre un ser físico-molecular, constituido por átomos y moléculas; un ser biológico, hecho de células y órganos; un ser emocional, con ciertas emociones y no otras; un ser cognitivo, una suma de determinados pensamientos; y un ser espiritual, algo indescifrable e incognoscible, lo más central, el alma, la esencia, que lo liga con todo lo demás.

La práctica clínica de la especialidad médica denominada psiquiatría infanto-juvenil debe basarse siempre en un abordaje integrador, comprensivo y contenedor, abarcativo de las diferentes dimensiones del ser humano (biológica, emocional, intelectual, familiar, escolar, socio-cultural, moral, espiritual, etc.), y respetuoso de la dignidad y los valores de cada persona y de la diversidad humana.

Por otra parte, debe fundamentarse en la lectura de cada uno y todos los síntomas con criterios médicos y no médicos, una lectura que es complementaria y nunca excluyente. La lista de motivos de consulta es extensísima: sólo como ejemplo, desde fobias, agresividad o asma hasta hiperactividad, enuresis, dislalias o trastornos del sueño. 

  • El niño viene al mundo -es concebido- con un proyecto de desarrollo. Las circunstancias de la vida hacen que en todo y en partes dicho proyecto sea llevado a cabo. El niño depende, para el efectivo desarrollo de sus potencialidades, de los estímulos satisfactores que a su paso va hallando.
  • Si todo va bien, el entorno principalmente satisfactor logra que el niño confíe en su entorno. En tal caso su interacción con el mundo le genera placer. Hay distensión muscular y emocional, el estado habitual es de alegría. El niño desarrolla una confianza primordial.

  • Los seres humanos, como todos los seres vivos, están constantemente activos. En última instancia, toda actividad busca adecuarse al medio ambiente y lograr la supervivencia.
  • Sobrevivir es posible porque aquello que el ser humano requiere se encuentra en el ambiente. Desde la concepción, el sujeto busca lo que necesita y lo incorpora. Los estímulos activamente buscados y hallados se transforman así en satisfactores. Otros estímulos que sobrevienen son en cambio insatisfactores, y el individuo intenta defenderse de ellos.

La psicoterapia es hoy en día más que lo que la palabra indica: No es sólo “psico”, ya que eso la limitaría a dedicarse sólo a aspectos “mentales”, esto es, emocionales y cognitivos. Pero eso no es posible. También los aspectos biológicos, físico-moleculares y espirituales son representaciones de un mismo fenómeno único e indivisible: el ser humano. 

Tampoco se trata en sentido estricto de una “terapia”, lo que haría alusión a la curación de algo enfermo. Si bien quien solicita una psicoterapia se siente desestabilizado, sin poder regresar a su eje por sí mismo, no necesariamente eso es una enfermedad clínica en el sentido médico.